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miércoles, 2 de julio de 2014

EcoTriMad Sprint 2014

Incluyo esta crónica por mantener un orden cronológico y porque nunca he dejado de contar un triatlón desde que empecé en esto... pero es un triatlón a olvidar. O quizás no, a lo mejor es un triatlón para recordar por lo malo. Estoy escribiendo esto apenas 3 días después del Triatlón de Donosti que tan buen sabor de boca me ha vuelto a dejar, así que voy a pasarlo rápido para poder escribir lo antes posible sobre Donosti y dejar esta crónica en un segundo plano.

Venía de un mes de Mayo perfecto, con competiciones redondas (incluso vestido de vaca), pero mis obligaciones académico-profesionales me obligaron a bajar el pistón más de la cuenta (sobre todo la bici, que necesita sus buenas horas de dedicación) y llegar a este triatlón bastante flojo. Se trataba más bien de un triatlón para volver a competir y de alguna manera certificar que los estudios se habían acabado. Con todos estos ingredientes y la cabeza más puesta en Donosti que otra cosa, la cosa no pintaba bien...

... Y salió peor. Quizás el recuerdo de Sevilla estaba demasiado fresco, pero lo cierto es que desde que me tiro a nadar (primera vez esta temporada que me tiraba sin calentar antes) el cuerpo ya da malas señales: respiración muy entrecortada, brazos de cemento desde la primera brazada... Salgo del agua sin un tiempo excesivamente malo (13' y medio) pero lejos del salto de calidad demostrado este año.

La transición es un infierno, desde una rampa de arena al salir del agua que empieza a poner el corazón a mil, pasando por un sube y baja hasta la bici de no menos de 300-400 metros y terminando con otra subida con la bici a rastras hasta poder ponerse a dar pedales.


La bici, con diferencia, lo peor del día. Nada de piernas desde que me subo y la cosa no mejora un ápice con el paso de los kilómetros... Mejor no recrearse en esto, no había piernas y punto.

La carrera a pie, pues muy lejos también de lo que he hecho este año. Salgo absolutamente muerto y, para rematar, con muy pocas ganas de sufrir. Al final, con un par de últimos kilómetros buenos (en bajada) maquillo mi último 5000 sobre los 19' y medio.

Como dije el principio, desde que que cruzo la meta con ganas de olvidarme de este triatlón cuanto antes y empezar a pensar en Dosnosti, para lo que me quedaban dos semanas y por tanto un margen de maniobra considerable.

martes, 2 de julio de 2013

Ecotrimad Sprint... Good Vibrations.

El pasado 9 de Junio tocó rendir visita al embalse de Riosequillo en Buitrago de Lozoya para disputar el Ecotrimad 2013 en distancia sprint, que también era Campeonato de Madrid.

Se trataba de mi primer triatlón en solitario desde Talavera, desde el que había pasado un mes. Fuente Álamo y Talavera ya conté que no habían sido precisamente los triatlones de mi vida. A este, ya con más rodaje, me plantaba con algo más de confianza y sobre todo con buenos entrenos.

El resumen de este triatlón...


... son las buenas sensaciones. No es el triatlón perfecto, pero la evolución con respecto a los primeros triatlones es muy evidente. Nadando especialmente, consigo hacer una natación limpia y orientada, sin apenas percances en todo el segmento.

La transición entre la natación y el ciclismo es bastante larga y eso me permite ganar algún puesto mas antes de ponerme a pedalear. En la bici sigo teniendo esos problemas en los primeros kilómetros pero la cosa se quita con los kilómetros y al final termino con un ritmo bastante bueno, entrando a la transición con buen feeling para correr.

El circuito de carrera a pie, es muy favorable ( y espectacular en los paisajes que atravesamos) y aunque el turbo ese del verano pasado sigue sin aparecer, tampoco aparece la megapetada de Talavera. A ritmo todo, consigo ya un sub 19' que se aproxima más a lo que debe ser mi rendimiento.

La organización tuvo algunas cagadas bastante considerables, especialmente un giro de 180º demencial al que se llegaba a 50 kph y que a mi "solo" me afectó en perder alrededor de un minuto por la montonera que se formo en mi grupo, donde alguno tuvo que decir adiós en ese punto ( hostia terrible). Por no hablar de la salida una hora más tarde de lo previsto con el neopreno puesto y los brazos en jarra... Aún así lo prefiero a un triatlón de la Casa de Campo que era la alternativa.

Creo que si las cosas van como creo esta temporada, podré considerar este triatlón como mi punto de inflexión. Próxima crónica: El Campo de Zarzas del Valle de Iruelas.