Tras el mal trago vivido en Orihuela, tocaba una de esas pruebas que cada día me gustan más, en especial en una temporada como esta en la que no he conseguido la continuidad necesaria para ilusionarme con pruebas individuales. En este caso tocaba volver a Avilés al Campeonato de España de Duatlón por Equipos en formato contrarreloj.
Al igual que el año anterior en Noia, fuimos el único equipo C.T.O.A. que acudió a la cita, por tanto nos tocó representar al club en categoría élite. Vaya por adelantado que ganamos unas cuantas plazas respecto a la participación anterior (dónde quedamos últimos, por lo que el reto no era excesivamente complicado).
El equipo lo conformábamos (de izquierda a derecha en la foto de abajo): Jorgito, servidor, Ricardo, Jose, Núñez y Dani Parro. Como se puede ver, muchos cambios respecto al año anterior, dónde solo repetimos Núñez y yo, pero la experiencia volvió a ser muy divertida.
El primer tramo de carrera a pie de 5k, salimos marcando el ritmo Núñez y yo, intentando mantenerlo en torno a 4'10" por kilómetro, protegiendo en teoría a los más flojos a pie: Parro y Jorge. La primera vuelta (2,5k) transcurre muy bien, con el grupo muy compacto y (parece) que todos con gasolina todavía. El problema surge a partir de la segunda vuelta donde Ricardo, que en teoría tendría que ir sin problema, empieza a pasarlo mal. Llegamos al sector de bici bastante descoordinados y salimos a rodar muy separados, pues la transición es bastante caótica.
Una vez juntos rodando en bici, mezclamos buenos momentos de trabajar en equipo con tramos de mucha dispersión, cada uno a lo suyo. Ricardo sigue pasándolo mal, cada vuelta más. A lo largo de las cuatro vueltas, Núñez y Parro le ayudan empujándole para que no pierda rueda del resto. Mientras, Jorgito y yo nos turnamos dando relevos en cabeza.
Cuando apenas quedan dos kilómetros, y mientras intenta empujar a Ricardo, Núñez pierde el equilibrio y se cae, dándose una hostia bastante buena. Por suerte, tras un momento de preocupación, el tío se levanta con todos sus huevos y llega con nosotros (bastante jodido pero entero) a la transición. La segunda carrera a pie es bastante más lenta, porque las fuerzas ya son bastante menos y además el incidente de Núñez invita a la calma. Tras una carrera accidentada pero siempre entretenida entramos en meta evitando el farolillo rojo.
Como todas las carreras por equipos la disfruté muchísimo. Una pena lo de Núñez, pero por suerte todo quedo en chapa y pintura tanto para él como para su montura. El fin de semana además muy completo con visita obligada a mi pueblo y a los restaurantes típicos donde recuperar esfuerzos con sidra y cachopo. De nuevo la gran reportera gráfica que fiché para Orihuela hizo una colección de fotos increible.
Esta prueba cerraba un invierno complicado, con muchos asuntos fuera del deporte que aún mereciendo mucho la pena, me llevaron a optar por una temporada "calmada". La siguiente cita, que debiera haber sido Fuente Álamo, me la perdí por motivos extra-deportivos cuyo origen no me es tan grato. Por suerte pude competir en la Copa del Rey, pero eso es otra historia....
Mostrando entradas con la etiqueta Duatlón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Duatlón. Mostrar todas las entradas
miércoles, 1 de julio de 2015
miércoles, 24 de junio de 2015
Campeonato de España de Duatlón Larga Distancia
Después de muuuuucho, muuuuucho, pero muuuucho tiempo vuelvo a escribir en este blog, motivado principalmente por los hechos acontecidos en Barcelona hace apenas dos días, pero que no contaré hasta que toque por orden cronológico (insertar música de suspense aquí). Muchas cosas han pasado en mi vida fuera del deporte que, como siempre pasa, han afectado al deporte. En este caso no me importa, las razones extradeportivas han merecido mucho la pena.
Por ese orden cronológico que comentaba, me toca hablar de esta competición que hice el último fin de semana de Febrero en Orihuela y que era mi principal objetivo del Invierno. Las distancias eran enormes (17-66-8), pero era un reto en que me apetecía probarme y sobretodo "sobrevivir". Los hechos han demostrado que la preparación de pruebas de Larga Distancia merecen otro tipo de aproximación, en especial en temas de alimentación antes, durante y después de la prueba.
Llegué con la cabeza en otra parte - mi inminente independencia parental - pero no me gustaría usarlo como excusa. Los entrenos habían sido buenos a mi entender, con muchos kilómetros de ambas disciplinas, pero mi estrategia de competición se demostró pésima.
Los primeros 17k de carrera a pie ya me dejaron dudas en la cabeza, las piernas mandaban señales de agotamiento a un ritmo (4´07" por kilómetro) que no debieran hacerlo. Mi mala selección de comer en carrera sin haberlo probado entrenando se volvió en mi contra. Me subo a la bici - con un temporal propio de película - con malas vibraciones.
A los 20k de la bici, del total de 66, me viene un pajarón de Dios padre, hijo y espíritu santo juntos. Algo me ha sentado mal y la tripa flojea a la par que la cabeza y la vista. No sé como consigo llegar al final de la vuelta (33k) sin caerme de la bicicleta, pero es bajarme y empezarme un tembleque que evidentemente supone el final de mi participación. Mi nivel de azúcar es realmente bajo y sigo sin poder enfocar la vista.
La carretera me había vencido, pero la lección aprendida a palos se aprende para siempre. La Larga Distancia es otra historia, no es nada parecido a lo que hubiera hecho hasta ahora y en el futuro no volveré a fallar con lo mismo - a lo mejor la lío con otra cosa - y lo cogeré con mucha fuerza.
Por encima de todo, la prueba me dejó el fichaje de la mejor acompañante y su grandes reportajes gráficos para mostrar solo el lado bueno de esta película de Orihuela. Como muestra, esta secuencia donde mi coordinación con mi compañero García es total.
Tras esta carrera, empezó un tiempo de cambio fuera del deporte, y las competiciones por equipos se convirtieron en las protagonistas del calendario...
Por ese orden cronológico que comentaba, me toca hablar de esta competición que hice el último fin de semana de Febrero en Orihuela y que era mi principal objetivo del Invierno. Las distancias eran enormes (17-66-8), pero era un reto en que me apetecía probarme y sobretodo "sobrevivir". Los hechos han demostrado que la preparación de pruebas de Larga Distancia merecen otro tipo de aproximación, en especial en temas de alimentación antes, durante y después de la prueba.
Llegué con la cabeza en otra parte - mi inminente independencia parental - pero no me gustaría usarlo como excusa. Los entrenos habían sido buenos a mi entender, con muchos kilómetros de ambas disciplinas, pero mi estrategia de competición se demostró pésima.
Los primeros 17k de carrera a pie ya me dejaron dudas en la cabeza, las piernas mandaban señales de agotamiento a un ritmo (4´07" por kilómetro) que no debieran hacerlo. Mi mala selección de comer en carrera sin haberlo probado entrenando se volvió en mi contra. Me subo a la bici - con un temporal propio de película - con malas vibraciones.
A los 20k de la bici, del total de 66, me viene un pajarón de Dios padre, hijo y espíritu santo juntos. Algo me ha sentado mal y la tripa flojea a la par que la cabeza y la vista. No sé como consigo llegar al final de la vuelta (33k) sin caerme de la bicicleta, pero es bajarme y empezarme un tembleque que evidentemente supone el final de mi participación. Mi nivel de azúcar es realmente bajo y sigo sin poder enfocar la vista.
La carretera me había vencido, pero la lección aprendida a palos se aprende para siempre. La Larga Distancia es otra historia, no es nada parecido a lo que hubiera hecho hasta ahora y en el futuro no volveré a fallar con lo mismo - a lo mejor la lío con otra cosa - y lo cogeré con mucha fuerza.
Por encima de todo, la prueba me dejó el fichaje de la mejor acompañante y su grandes reportajes gráficos para mostrar solo el lado bueno de esta película de Orihuela. Como muestra, esta secuencia donde mi coordinación con mi compañero García es total.
Tras esta carrera, empezó un tiempo de cambio fuera del deporte, y las competiciones por equipos se convirtieron en las protagonistas del calendario...
jueves, 10 de abril de 2014
Campeonato de España de Duatlón Avilés 2014
El pasado sábado 5
de Abril participé en la primera gran prueba (tanto por el nombre de la misma
como por las ganas que le tenía) de la temporada: el Campeonato de España de
Duatlón en Avilés. Uno de los principales atractivos de esta prueba es que era
en Asturias, así que tras pasar la noche del viernes en mi pueblín y una hora de viaje nos plantamos en el
Centro Niemeyer de Avilés, centro (valga la redundancia) neurálgico de la
competición. Sin duda un acierto de la organización.
La competición
era a las 17,30 y el día acompañó (no llovió y la temperatura rondó siempre los
20º). Casi sin darme cuenta, estoy a escasos segundos de darse la salida. La
distancia de esta prueba es totalmente nueva para mí y, sinceramente, asusta:
10k corriendo más 40k de bicicleta (llana, gracias a Dios) y terminando con 5k
más de carrera a pie. A pesar de esto, estoy con ganas. He entrenado bien y
tengo en la cabeza muy claro no “acomodarme” en el primer diez mil. Se da la
salida y enseguida queda claro que esto es un Campeonato de España. La gente
sale a todo rabo y yo con ellos. No llevé reloj, pero raro será que ese primer
kilómetro no haya rondado los 3’15”-3’20”. A partir de aquí, la carrera se
estabiliza y empiezo a encontrar unas sensaciones tremendas.
Poco a poco voy cazando
gente, sé que voy rápido pero no quiero regularme, me encuentro realmente bien,
como hacía mucho tiempo. La última vuelta (de 4) es la mejor de todas y es aquí
(a toro pasado es fácil verlo) donde creo que me calenté de más. Entro en boxes
muy solo, con la mejor noticia del fin de semana, acabo de batir mi mejor marca personal en un 10.000: 35’07”!!! Esto
lo averigüé después, claro está, pero ya en ese momento sabía que había corrido
mucho y bien.
Me subo a la bici
y enseguida me dejo cazar por un grupo que viene por detrás. De este segmento
poco que contar hasta el kilómetro 30 (aprox.) donde empiezo a notar los
primeros síntomas del pedazo 10.000 que me he cascado y el grupo en el que voy
acaba por sacarme de punto. Tras unos 3-4 kilómetros en solitario (que me
vienen muy bien para recuperarme) me traga otro pelotón que me lleva hasta
boxes. Este segmento (que al final es de 37k) sale en 1h01’ a unos 36kph.
La cruda realidad
llega al bajarme de la bici. Ahí aparecen todos los males de golpe: calambres,
dolores y flato… el combo perfecto. Corro prácticamente cojo los primeros 2,5k
pero poco a poco consigo quitarme de encima el flato (que es lo más molesto) y
espoleado por un competidor de mi grupo de edad que acaba de adelantarme, me
pego a él para en un sorprendente último cambio de ritmo (me cabrea darme
cuenta que sin el flato hubiese corrido muy bien este último sector) conseguir
terminar en 22’15” (casi a 4’30” el kilómetro frente a los 3’30” del primer
10.000), no tan cansado como dolorido y en un tiempo total de 1h58’39”, en 16ª
posición de mi grupo de edad.
A pesar de que a
nadie le gusta pasar las penurias del último tramo de carrera, debo decir que
la sensación que me llevo es muy positiva. Solo el primer 10.000 me deja
tremendamente feliz, no recordaba ya una prueba con unas sensaciones tan buenas
y encima tirando yo solo en todo momento. Es cierto que hipotequé el duatlón,
como queda claro con ese último 5000, pero que me quiten lo bailao. Si repito
experiencia en años venideros, tengo claro que plantearé la carrera a de otra
forma, pero para un debut me voy contentísimo y con marca personal. La bici me
costó mucho, pero es cierto que fue
casi al final cuando cedí, necesito practicar más las arrancadas en
seco. Y por último me quedo con la actitud al final de la prueba, luchando
hasta al final por un puesto (16º suena mejor que 17º y más como lo conseguí).
Dejo el penúltimo
párrafo para acordarme de Yolanda, que consiguió ser subcampeona de España en
su grupo de edad en una demostración de que en estas pruebas tira más la cabeza
que las piernas.
Y el último
párrafo para declarar como cerrada la pre-temporada (los duatlones, vaya) y a
pensar desde ya en Fuente Álamo, prueba con la que abriré por tercera temporada
consecutiva la temporada de Triatlón. ¡Qué ganas!
lunes, 7 de abril de 2014
Campeonato de España Duatlón Contrarreloj por Equipos
De nuevo una buena reunión de amigos en la primera
participación de la temporada en un duatlón por equipos: Campeonato de España
en modalidad de Contrarreloj por Equipos (Noia, 22 de Marzo). La foto justo
debajo de este párrafo coincide prácticamente con la que nos sacaron hace unos
10 meses en Águilas (Copa del Rey de Triatlón). Jugando a las diferencias,
incorporamos a Godoy y perdimos a Sanz (por imposición laboral) y a Pascual
(lesión). Así pues nos plantamos en la plaza de Noia (de izquierda a derecha en
la foto): Godoy, Tarno, Garrido, Lamela y Núñez.
Las circunstancias (prefiero no entrar en este tema, que
me caliento) hicieron que ningún competidor del equipo élite masculino (no así
las chicas, desde aquí mi reconocimiento por ellas, que siguen demostrando que
les mueve el amor a este deporte) “pudiera” ir a competir. Así pues, el equipo
de la foto superior fue el representante en categoría élite del C.T.O.A.
Quedamos últimos a más de 4 minutos del penúltimo, pero el orgullo que sentí al
bajarnos a correr el último segmento a pie y en el momento de entrar a meta os
aseguro que no lo sintieron ni los de Mallorca (ganadores finales).
La carrera fue, como en todas las experiencias por
equipos, entretenidísima de principio a fin. La estrategia era clara, Javi
debía marcar el ritmo en la carrera a pie y en bici (un circuito duro, con tres
vueltas de continuo sube-baja sin mucha tregua). Los demás debíamos ayudarle en
la medida de lo posible, especialmente en los tramos de subida con la bici
donde peor lo podía pasar. Y así lo hicimos, respetando la táctica a morir. Al
cruzar la línea de meta todos nos abrazamos con Javi en medio, nuestra manera
de reconocer su señor duatlón: se dejó todo lo que tenía.
En lo personal fue un entrenamiento muy bueno, aunque lo
pasé algo mal bajando en la segunda vuelta de la bicicleta (apareció la
lluvia). En general bajé tranquilo con la bici y me noté con más confianza
(cada prueba un poquito más) pero aún entro con algo de canguelo en las curvas.
Progresa adecuadamente, como nos decían en la EGB.
Esto me dejaba a dos semanas vista de mi gran objetivo de
esta primera mitad de la temporada: el Campeonato de España de Duatlón en
Avilés.
jueves, 20 de marzo de 2014
Duatlón de Alcobendas 2014
Este pasado 9 de Marzo tocaba volver al duatlón después de un mes justo (Luanco). En esta ocasión Campeonato de Madrid en Alcobendas con todos los gallos en la línea de salida, incluido el campeón de 3000 obstáculos Martín Berlanas (ganador a la postre).
En esta ocasión mas que centrarme en mi carrera me gustaría llamar la atención sobre esa pandemia que se extiende en este mundo del du/tri en el que un competidor llega a recoger su dorsal una hora antes y finalmente toma la salida de casualidad. Esto me pasó a mi y a muchos competidores que tuvimos que esperar media hora de cola para recoger el dorsal y casi diez minutos para entra en boxes. Y todo esto con 9 personas con la titánica labor de leer tu nombre, cotejarlo con tu dorsal y darte la bolsa con tus cosas... Increíble.
Sobre mi carrera... me sentí muy flojo en la carrera a pie. Este sentimiento se acrecentó seguramente por el hecho de que los primeros clasificados corrieron en 15' y claro, ves que se te van con una facilidad pasmosa. Aún así corrí más a disgusto y más lento que en Luanco. Termino en 18 pelaos para coger la bici (buena transición, eso si) y encontrarme de bruces con un recorrido más exigente de lo que esperaba.
La bici es un continuo sube-baja muy pestoso, donde seguir rueda es muy difícil. Aún así recuperé mucha confianza en las trazadas, especialmente en las infinitas rotondas del recorrido, lo que probablemente sea la mejor noticia del duatlón. Me bajé a correr como en Luanco, demasiado solo como para remontar lo suficiente. Pero aún así terminé adelantando a unos 5 competidores en unos últimos 2500 metros sólidos (9'20").
¿Me fui satisfecho? Los duatlones son lo que son, carreras de pretemporada, así que es lógico sentir todavía que falta chispa en muchas cosas (la bici especialmente). Pero como referencia para saber como me voy acercando a la temporada de triatlones es muy buena, teniendo en cuenta que aún quedan un par de meses para empezar lo bueno.
Poco después de terminar la carrera decidí volver a los Desafíos Liga Centro en orientación, pero eso en la próxima crónica...
En esta ocasión mas que centrarme en mi carrera me gustaría llamar la atención sobre esa pandemia que se extiende en este mundo del du/tri en el que un competidor llega a recoger su dorsal una hora antes y finalmente toma la salida de casualidad. Esto me pasó a mi y a muchos competidores que tuvimos que esperar media hora de cola para recoger el dorsal y casi diez minutos para entra en boxes. Y todo esto con 9 personas con la titánica labor de leer tu nombre, cotejarlo con tu dorsal y darte la bolsa con tus cosas... Increíble.
Sobre mi carrera... me sentí muy flojo en la carrera a pie. Este sentimiento se acrecentó seguramente por el hecho de que los primeros clasificados corrieron en 15' y claro, ves que se te van con una facilidad pasmosa. Aún así corrí más a disgusto y más lento que en Luanco. Termino en 18 pelaos para coger la bici (buena transición, eso si) y encontrarme de bruces con un recorrido más exigente de lo que esperaba.
La bici es un continuo sube-baja muy pestoso, donde seguir rueda es muy difícil. Aún así recuperé mucha confianza en las trazadas, especialmente en las infinitas rotondas del recorrido, lo que probablemente sea la mejor noticia del duatlón. Me bajé a correr como en Luanco, demasiado solo como para remontar lo suficiente. Pero aún así terminé adelantando a unos 5 competidores en unos últimos 2500 metros sólidos (9'20").
¿Me fui satisfecho? Los duatlones son lo que son, carreras de pretemporada, así que es lógico sentir todavía que falta chispa en muchas cosas (la bici especialmente). Pero como referencia para saber como me voy acercando a la temporada de triatlones es muy buena, teniendo en cuenta que aún quedan un par de meses para empezar lo bueno.
Poco después de terminar la carrera decidí volver a los Desafíos Liga Centro en orientación, pero eso en la próxima crónica...
martes, 25 de febrero de 2014
III Duatlón Villa Marinera de Luanco
Primera competición del año 2014 y primer duatlón individual (salvo por el impuesto en Andorra) desde el Campeonato de Madrid en Rivas en el 2012. Tenía dudas de si debutar tan pronto (apenas han pasado 4 meses desde que cerré la temporada 2013 en Gijón) pero las buenas sensaciones que estoy teniendo en la carrera a pie merecían ser puestas a prueba. Y que mejor que volver al Paraíso Natural.
Antes de salir tenía muy buenas sensaciones y sobre todo muchas ganas. Mi indicador personal de estado de nervios (y por tanto de cuanto estoy metido en una prueba) es el número de veces que meo antes de darse la salida. En este caso fueron dos... puede decirse que la carrera me importaba. Vuelta a esa rutina mágica de dejar las cosas en los boxes, calentar y a cámara de llamadas.
La primera noticia es el eficientísimo sistema que acaba de sacarse de la chistera la Federación Asturiana para las salidas: orden de dorsal. Que si el orden del dorsal viniese dado por el ranking o algo parecido pues vale, pero es que el orden en este caso lo dictaba la premura en inscribirse. Esto es, que si el mejor duatleta tuvo dudas al inscribirse... pues sales en la última fila majo.
Tras los codazos y cambios de ritmo forzados que este sistema de salida me provoca (y yo era el dorsal 57, que había hasta el 150) me pongo a un ritmo estimado de 3:35/km (completando en 17'53" ese primer 5000) y llego a la transición comandando un pequeño grupo que se que me va a venir bien para la bici. Este primer tramo de carrera lo puedo definir como casi perfecto. Arranco la bici cómodo en mi grupo (muy buena transición la mía) y previendo un sector de mínimo esfuerzo me froto las manos pensando en la segunda carrera a pie...
... Iluso de mí. En un giro de 180º en la segunda vuelta (de 3) donde parece que no puede pasar nada me dejo caer a cola del pelotón ( ya de unas 20-25 uds.) y al salir en cuesta me quedo cortado sin capacidad de reacción y con viento de cara... y queda una vuelta entera. ¡Que gilipollas! Podré decir que ha sido por prudencia, pero la realidad es que ha sido por cagón. Por miedo a que alguien se meta en mi trazada e irme al suelo... En fin, es la única mala noticia de un buen debut de temporada. La tontería me cuesta perder más de un minuto con este pelotón (casi 2, increíble cuando te quedas solo como te folla el viento) y llegar solo a correr los últimos 2.700 metros. Nadie me va a cazar ni yo voy a cazar a nadie. Así es difícil motivarse aún así completo en 10´10" (3'45"/km), para un total de 1h08'53" en el puesto 37.
Me cabrea que se me haya escapado la carrera por una gilipollez. Si hubiese sido un tema físico de no poder aguantar el ritmo, pues se asume o se entrena más (si tiene solución) y fuera. Pero no es la primera vez que me corto en un pelotón por querer ir en una posición "segura". A Dios pongo por testigo que no me volverá a pasar (... los cojones).
Antes de salir tenía muy buenas sensaciones y sobre todo muchas ganas. Mi indicador personal de estado de nervios (y por tanto de cuanto estoy metido en una prueba) es el número de veces que meo antes de darse la salida. En este caso fueron dos... puede decirse que la carrera me importaba. Vuelta a esa rutina mágica de dejar las cosas en los boxes, calentar y a cámara de llamadas.
La primera noticia es el eficientísimo sistema que acaba de sacarse de la chistera la Federación Asturiana para las salidas: orden de dorsal. Que si el orden del dorsal viniese dado por el ranking o algo parecido pues vale, pero es que el orden en este caso lo dictaba la premura en inscribirse. Esto es, que si el mejor duatleta tuvo dudas al inscribirse... pues sales en la última fila majo.
Tras los codazos y cambios de ritmo forzados que este sistema de salida me provoca (y yo era el dorsal 57, que había hasta el 150) me pongo a un ritmo estimado de 3:35/km (completando en 17'53" ese primer 5000) y llego a la transición comandando un pequeño grupo que se que me va a venir bien para la bici. Este primer tramo de carrera lo puedo definir como casi perfecto. Arranco la bici cómodo en mi grupo (muy buena transición la mía) y previendo un sector de mínimo esfuerzo me froto las manos pensando en la segunda carrera a pie...
... Iluso de mí. En un giro de 180º en la segunda vuelta (de 3) donde parece que no puede pasar nada me dejo caer a cola del pelotón ( ya de unas 20-25 uds.) y al salir en cuesta me quedo cortado sin capacidad de reacción y con viento de cara... y queda una vuelta entera. ¡Que gilipollas! Podré decir que ha sido por prudencia, pero la realidad es que ha sido por cagón. Por miedo a que alguien se meta en mi trazada e irme al suelo... En fin, es la única mala noticia de un buen debut de temporada. La tontería me cuesta perder más de un minuto con este pelotón (casi 2, increíble cuando te quedas solo como te folla el viento) y llegar solo a correr los últimos 2.700 metros. Nadie me va a cazar ni yo voy a cazar a nadie. Así es difícil motivarse aún así completo en 10´10" (3'45"/km), para un total de 1h08'53" en el puesto 37.
Me cabrea que se me haya escapado la carrera por una gilipollez. Si hubiese sido un tema físico de no poder aguantar el ritmo, pues se asume o se entrena más (si tiene solución) y fuera. Pero no es la primera vez que me corto en un pelotón por querer ir en una posición "segura". A Dios pongo por testigo que no me volverá a pasar (... los cojones).
sábado, 13 de abril de 2013
Campeonato de España de Duatlón en Contrarreloj por Equipos
Después de algo más de un mes desde que el p-u-t-o fútbol me dejará en el dique seco, volví a competir a Canet d'en Berenguer totalmente recuperado de mis molestias, aunque con un estado de forma digamos... cuestionable.
Por suerte se trataba de una competición por equipos en contrarreloj, donde se cuenta el tiempo del cuarto integrante, al estilo del Tour de Francia. Esto me permitió ir tranquilo en la carrera a pie, siempre en ritmos por encima de 4' el kilómetro, con lo que todas mis energías se centraban en realizar un buen sector en la bicicleta, que no había tenido muchas oportunidades de entrenar, y mucho menos con fuerza.
Mi equipo lo formábamos los cuatro piezas que pueden verse debajo. De izquierda a derecha: Don Antonio Núñez, Don Jorge San Martín, servidor y Don Ignacio Merejil. A priori (y por suerte a posteriori) un equipo muy equilibrado. Con Nachete tirando del carro en la bici, Jorgito "El Becario" sobrado en las dos disciplinas y Antonio y yo sufriendo en la "flaca" y ejerciendo de reguladores en la carrera.
Como digo, muy cómodo y contento de competir sin dolor en la carrera a pie y con fases de mucho sufrimiento (sobretodo al principio) en el ciclismo. Al final 1h06', lo cual es lo de menos al nivel al que competíamos, pero es un estupendo resultado, sobretodo teniendo en cuenta que nosotros solo éramos 4 en el equipo y la mayoría de nuestros rivales eran 6, con la ventaja que eso representa en la bicicleta.
Destacar por encima de la prueba en si el gran fin de semana que pasamos todos los integrantes del C.T.O.A. juntando 5 equipos masculinos y 2 femeninos (mas de 30 duatletas) aguantando para realizar una muy entretenida T3.
De aqui a un par de semanas llega Fuente Álamo, primer contacto con el triatlón y donde trabajaremos para llegar un poquito más finos, aunque siempre con la cabeza puesta en los triatlones de verano.
Por suerte se trataba de una competición por equipos en contrarreloj, donde se cuenta el tiempo del cuarto integrante, al estilo del Tour de Francia. Esto me permitió ir tranquilo en la carrera a pie, siempre en ritmos por encima de 4' el kilómetro, con lo que todas mis energías se centraban en realizar un buen sector en la bicicleta, que no había tenido muchas oportunidades de entrenar, y mucho menos con fuerza.
Mi equipo lo formábamos los cuatro piezas que pueden verse debajo. De izquierda a derecha: Don Antonio Núñez, Don Jorge San Martín, servidor y Don Ignacio Merejil. A priori (y por suerte a posteriori) un equipo muy equilibrado. Con Nachete tirando del carro en la bici, Jorgito "El Becario" sobrado en las dos disciplinas y Antonio y yo sufriendo en la "flaca" y ejerciendo de reguladores en la carrera.
Como digo, muy cómodo y contento de competir sin dolor en la carrera a pie y con fases de mucho sufrimiento (sobretodo al principio) en el ciclismo. Al final 1h06', lo cual es lo de menos al nivel al que competíamos, pero es un estupendo resultado, sobretodo teniendo en cuenta que nosotros solo éramos 4 en el equipo y la mayoría de nuestros rivales eran 6, con la ventaja que eso representa en la bicicleta.
Destacar por encima de la prueba en si el gran fin de semana que pasamos todos los integrantes del C.T.O.A. juntando 5 equipos masculinos y 2 femeninos (mas de 30 duatletas) aguantando para realizar una muy entretenida T3.
De aqui a un par de semanas llega Fuente Álamo, primer contacto con el triatlón y donde trabajaremos para llegar un poquito más finos, aunque siempre con la cabeza puesta en los triatlones de verano.
lunes, 9 de abril de 2012
Duatlón de Rivas
El pasado sábado 31 de Marzo disputé el Campeonato de Madrid de Duatlón en Rivas. Era mi tercer duatlón y si, a la tercera fue la vencida. Sigue habiendo aspectos que debo mejorar, especialmente a nivel técnico, pero en lo puramente físico realicé una gran prueba en las dos disciplinas.
La prueba arrancaba a las tres de la tarde. Un horario totalmente incomprensible y que parece pensado para putear al personal. La primera carrera a pie sale muy bien (17'15'' en 5k) pero sigo corriendo algo "acojonado". Me explico. Algunos compañeros de equipo que "comparten" ritmos conmigo en los entrenos, luego me meten casi un minuto en carrera. Y esto no se debe a que yo me pase en los entrenamientos, se debe a que me quedo corto en competición por miedo a pegar un bajón en la bici.
En la bicicleta encuentro las sensaciones que no tenía ni en Casa de Campo ni en El Pinar, pero pierdo aproximadamente un minuto con un grupo de unos 50-60 duatletas, lo que habría hecho la prueba perfecta. Lo que me consuela es que me descuelgo de este grupo - con los que ruedo unos 8-9 kilómetros de los 20 totales - por culpa de salir mal en dos giros con la bici (técnica) y no por falta de fuelle. El problema es que si pierdes un grupo ya no lo recuperas.
Las transiciones mal también (técnica again). Las dos, pero especialmente desastrosa la segunda, donde no soy capaz de descalzarme antes del box. Empiezo a correr los últimos 2500 metros y las piernas me lanzan avisos de "como sigas así nosotras no te seguimos" pero al cabo de 200-300 metros pasa la crisis y puedo terminar fuerte adelantando a unos 10 duatletas para terminar con 1h02'19''.
Buena prueba, en principio mi último duatlón de la temporada. Ahora a preparar los triatlones, el plato fuerte y el objetivo principal de la temporada. El primero de ellos Fuente Álamo, el 28 de Abril.
Como cierre, no quiero dejar de remarcar cosas que empiezan a ser demasiado habituales y que tocan las narices. Los precios. No puede ser que un Campeonato de Madrid cueste 25 €, por hacer una hora de prueba. Es lo mismo que pagué en el Raid de Toledo por pasarme más de 6 horas compitiendo. Con pruebas de kayak, rápel, escalada y por medio de la ciudad de Toledo. Y no era campeonato de nada. En los años que dediqué al atletismo por ningún campeonato pagué un duro.
Los recorridos. Una cosa es un circuito mixto como en el Pinar de San José, que hasta se agradece pisar un poco de tierra, y otra es un circuito con guijarros tamaño bola de billar, peligroso de pelotas por caídas y a efectos de lesiones musculares pues el pie no agarra.
Las clasificaciones. El valor de las clasificaciones en du-triatlón es altísimo. Empiezo a estar ya harto de clasificaciones con todos los registros mal tomados o sin tomar, directamente. Coño, por los precios que se pagan que menos que una clasificación con sus parciales, en que veas cuanto pierdes en las transiciones. Con el chip se hacen auténticos desastres, pero ya si no lo llevas... las clasificaciones de este Duatlón de Rivas parecen, directamente, inventadas.
La prueba arrancaba a las tres de la tarde. Un horario totalmente incomprensible y que parece pensado para putear al personal. La primera carrera a pie sale muy bien (17'15'' en 5k) pero sigo corriendo algo "acojonado". Me explico. Algunos compañeros de equipo que "comparten" ritmos conmigo en los entrenos, luego me meten casi un minuto en carrera. Y esto no se debe a que yo me pase en los entrenamientos, se debe a que me quedo corto en competición por miedo a pegar un bajón en la bici.
En la bicicleta encuentro las sensaciones que no tenía ni en Casa de Campo ni en El Pinar, pero pierdo aproximadamente un minuto con un grupo de unos 50-60 duatletas, lo que habría hecho la prueba perfecta. Lo que me consuela es que me descuelgo de este grupo - con los que ruedo unos 8-9 kilómetros de los 20 totales - por culpa de salir mal en dos giros con la bici (técnica) y no por falta de fuelle. El problema es que si pierdes un grupo ya no lo recuperas.
Las transiciones mal también (técnica again). Las dos, pero especialmente desastrosa la segunda, donde no soy capaz de descalzarme antes del box. Empiezo a correr los últimos 2500 metros y las piernas me lanzan avisos de "como sigas así nosotras no te seguimos" pero al cabo de 200-300 metros pasa la crisis y puedo terminar fuerte adelantando a unos 10 duatletas para terminar con 1h02'19''.
Buena prueba, en principio mi último duatlón de la temporada. Ahora a preparar los triatlones, el plato fuerte y el objetivo principal de la temporada. El primero de ellos Fuente Álamo, el 28 de Abril.
Como cierre, no quiero dejar de remarcar cosas que empiezan a ser demasiado habituales y que tocan las narices. Los precios. No puede ser que un Campeonato de Madrid cueste 25 €, por hacer una hora de prueba. Es lo mismo que pagué en el Raid de Toledo por pasarme más de 6 horas compitiendo. Con pruebas de kayak, rápel, escalada y por medio de la ciudad de Toledo. Y no era campeonato de nada. En los años que dediqué al atletismo por ningún campeonato pagué un duro.
Los recorridos. Una cosa es un circuito mixto como en el Pinar de San José, que hasta se agradece pisar un poco de tierra, y otra es un circuito con guijarros tamaño bola de billar, peligroso de pelotas por caídas y a efectos de lesiones musculares pues el pie no agarra.
Las clasificaciones. El valor de las clasificaciones en du-triatlón es altísimo. Empiezo a estar ya harto de clasificaciones con todos los registros mal tomados o sin tomar, directamente. Coño, por los precios que se pagan que menos que una clasificación con sus parciales, en que veas cuanto pierdes en las transiciones. Con el chip se hacen auténticos desastres, pero ya si no lo llevas... las clasificaciones de este Duatlón de Rivas parecen, directamente, inventadas.
lunes, 20 de febrero de 2012
XXI Duatlón Villa de Madrid
Bien sobre los dos pies, mal sobre las dos ruedas. Es la mejor y más breve forma de definir mi debut en el mundo del Duatlón.
La motivación en este caso era, precisamente, debutar. Como toma de contacto ha sido una carrera perfecta, de la que saco muchas conclusiones:
1. La gente sale a correr el primer sector de carrera a pie (5000 metros) como si después no hubiese que "cascarse" casi 24k de bici y otros 2500 metros de carrera. Yo salgo lo más conservador posible, sin caer en la dejadez, y marco 18'15'' en esos primeros 5k. Puesto 132 de 428. Impresionante la gente. Si hubiese corrido el 5000 a machete a lo mejor hubiese conseguido hacer 17' "pelaos" y así solo hubiese conseguido estar entre los 50 primeros.
2. En la bici he estado mal. No tanto en tiempo, que también, como en sensaciones de no ir nada. Hay que entrenar más, si la gente zumba corriendo... en bici me pasaron algunos que me parecía que yo fuese de cicloturista. Aún así, muy constante con las tres vueltas casi iguales. Puesto 283 con 47'59''.
3. Las transiciones para no haber ensayado nada en absoluto, bien, en la media.
4. La mejor noticia, última carrera a pie. 9'36'' y puesto 106, aunque en este caso con haber bajado 10 segundos ya hubiese sido de los 50 mejores. Apenas noté durante 100-200 metros los efectos de la transición de bici a pie.
En resumen, fui claramente conservador y mejorando con la bici para próximas carreras estaré más arriba sin ninguna duda.
La motivación en este caso era, precisamente, debutar. Como toma de contacto ha sido una carrera perfecta, de la que saco muchas conclusiones:
1. La gente sale a correr el primer sector de carrera a pie (5000 metros) como si después no hubiese que "cascarse" casi 24k de bici y otros 2500 metros de carrera. Yo salgo lo más conservador posible, sin caer en la dejadez, y marco 18'15'' en esos primeros 5k. Puesto 132 de 428. Impresionante la gente. Si hubiese corrido el 5000 a machete a lo mejor hubiese conseguido hacer 17' "pelaos" y así solo hubiese conseguido estar entre los 50 primeros.
2. En la bici he estado mal. No tanto en tiempo, que también, como en sensaciones de no ir nada. Hay que entrenar más, si la gente zumba corriendo... en bici me pasaron algunos que me parecía que yo fuese de cicloturista. Aún así, muy constante con las tres vueltas casi iguales. Puesto 283 con 47'59''.
3. Las transiciones para no haber ensayado nada en absoluto, bien, en la media.
4. La mejor noticia, última carrera a pie. 9'36'' y puesto 106, aunque en este caso con haber bajado 10 segundos ya hubiese sido de los 50 mejores. Apenas noté durante 100-200 metros los efectos de la transición de bici a pie.
En resumen, fui claramente conservador y mejorando con la bici para próximas carreras estaré más arriba sin ninguna duda.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



+08.34.52.jpg)


