sábado, 2 de noviembre de 2013

Triatlón de Gijón

12 de Octubre. 9:30 de la mañana. Llegamos a Gijón y el termómetro marca 8º. Y si, el título de la entrada está bien, venimos a hacer un triatlón. En este caso actué de local con algunos de mis compis del C.T.O.A. que se acercaron conmigo hasta allí: Nuria y Yolanda (a la postre 2ª y 6ª) en categoría femenina y Arturo, Núñez, Juanito y servidor en categoría masculina.

Para cuando dan la salida (11:15, con las chicas 10 minutos antes) a los 750 metros de natación ya ha salido bien el sol y la temperatura es bastante más agradable. El agua está fresca, pero no tanto como podría pensarse dada la temperatura exterior. Nado bastante bien, con fuerza y orientándome bien hasta que llega el momento de volver a la playa. El sol pega totalmente de cara y todavía está bajo con lo que me pego la desorientada padre. Me cabrea porque el buen tiempo que hice al final de la natación (12'52") podría haber sido mi récord absoluto (un sub 12' perfectamente).



Llego al box y allí tengo a Arturo que era mi referencia, tenerle tan cerca me da ánimos a pesar de los metros de más que sé que he hecho nadando. Salgo con la bici cerca suya, pero no consigo enlazar en los primeros metros con su grupo de ciclismo, así que opto por dejarme caer al siguiente.

Poco a poco, debido al buen ritmo que sobre todo otros dos triatletas van poniendo, se empiezan a cortar unidades de mi peloton hasta que solo quedamos 4 triatletas que conseguimos mantener la distancia con el grupo de Arturo, a pesar de que este grupo son casi 20 triatletas. Muy buen sector a bici, probablemente el mejor de la temporada.


Me bajo a correr y tengo muy buenas sensaciones, adelanto bastante gente (no tanta como otras veces,pero es que en esta ocasión estoy en buenas posiciones en la carrera) y siempre con fuerza, que es como me gusta correr.

Al final adelanto a Arturo corriendo y consigo ser el mejor C.T.O.A. de la competición, donde conseguimos un nada despreciable 10º puesto masculino por equipos. Las chicas, que podrían haber ganado por equipos, se quedaron sin trofeo por la necesidad de juntar 3 participantes.


No se me ocurre una manera mejor de cerrar una temporada. Probablemente el mejor triatlón de la temporada (¿Donosti?¿Zumaia?), que lo que si que deja claro es que mi visitas al norte son muy fructíferas. Por un lado es la hostia terminar así una temporada, pero por otro da rabia ya que el cuerpo daba para un par de semanas más en el candelero.

Ha sido una temporada accidentada, he tenido dos parones muy inoportunos en Febrero y en Agosto, que sin duda han afectado a mi continuidad. Cuando mejor estaba entrenando en invierno... lesión, un mes parado más la consecuente falta de ritmo al volver en Marzo con los duatlones encima. En verano, cuando estaba alcanzando mis mejores sensaciones (Finales de Julio-Principios de Agosto), hostia terrible con la bicicleta y otra vez a remar contracorriente. Al final, cuando mejores sensaciones he tenido y más a gusto he competido ha sido a partir de Septiembre.

Despido esta temporada con cada vez mejores sensaciones nadando, que confío en seguir mejorando esta temporada y una mejora sustancial en mi capacidad de llanear en la bici (sin por ello perder ese plus que tengo cuando se empina la carretera). Corriendo no ha sido un año brillante, la verdad. La mejor noticia en Donosti con ese sub40' en la carrera a pie, que me hace ser muy optimista con mi futuro en los triatlones olímpicos.

A partir de ya, pensando en la temporada 2014, con muchas pruebas en las que sin duda repetiré, otras que abandonaré, otras a las que creo que nunca volveré (Casa de Campo) y con la mira puesta en nuevas pruebas (Sevilla, Estepona...).

jueves, 24 de octubre de 2013

Wild Wolf Triatlón Málaga

El pasado 5 de Octubre participé en el triatlón de Málaga en distancia olímpica. La última palabra (olímpica) tendría que haber sido, teniendo en cuenta que sólo llevaba un mes reenganchado al triatlon, sustituida por la palabra "sprint". Me planté allí con poco entrenamiento para las distancias a las que tenía que hacer frente, especialmente en la bicicleta: muy pocos kilómetros.

Venía de competir muy bien en Zumaia (sin prácticamente entrenamiento), de disfrutar mucho en Elche (distancia super-sprint) pero aquí sabía que era otra historia.

Por tanto, por mucho que intentase guardar tanto nadando como pedaleando, al bajarme a correr noté enseguida que no iba ser mi día, no iba a ser Donosti.

No me apetece explayarme mucho en esta crónica, empecé el triatlón como no debe hacerse: poniéndome el neopreno a la carrera, sudando como un pollo y plantándome en la línea de salida de la Playa de la Misericordia apenas un par de minutos antes de que dieran el bocinazo (y gracias a un retraso en la prueba, si no ni siquiera hubiese llegado).

Con este panorama empiezo a nadar y tras esos primeros metros que siempre hay hostias por doquier, me centro en mi natación que, para no faltar a la tradición en los triatlones olímpicos, vuelve a ser un sector muy sólido pese a que solo había completado un par de entrenos largos en la pileta (ese hombro todavía protestón...). Sin duda la tónica común en los 4 triatlones olímpicos completados es lo bien que he nadado... curioso cuanto menos.

La bici es muy floja... no voy a utilizar eufemismos, es una puta mierda. Desde el principio no tengo nada de fuerza y si te tiras 35k así (menos mal que al final no fueron 40k) pues ya bajarte a correr es un carnaval.



La carrera a pie el cerebro manda señales claras: "pasarla y listo", sé que no voy a hacer una buena prueba así que me centro en hacerlo dignamente al menos. Creo que consigo minimizar el daño con una última vuelta (eran 4 de 2500m) algo más alegre para completar en 44'. La buena noticia, pues que con un pajarón similar encima en Castellón 2012 me fui casi a 48'... el que no se consuela...


Al final, lo doy por un entrenamiento de la hostia, he sufrido mucho. Tanto, que calculo que en el paseo marítimo de la Misericordia me habré dejado un par de kilos, así de generoso soy, de gratis para los malagueños. Pensando en lo que viene... Mi parte optimista me obliga a decir: ¡La semana que viene Gijón!

Y esta vez con el apellido adecuado: Sprint. 

miércoles, 16 de octubre de 2013

Campeonato de España de Triatlón por relevos

De las novedades de esta temporada con respecto a la anterior tengo que destacar sin ninguna duda los triatlones/duatlones por equipos, donde he disfrutado como un enano.

En este caso, el 21 de Septiembre en Elche se celebró el Campeonato de España de Triatlón por Relevos. Esto no es, como muchos me habéis preguntado, que un miembro del equipo nada, el otro pedalea y el último corre. Son tres participantes por equipo si, pero cada uno hace un triatlón entero y da el relevo a su compañero. Las distancias a cubrir por cada uno son 300m nadando, 8 kilómetros en bici y cerrar con 2 kilómetros corriendo.

A esta cita acudí con dos miembros del Drink Team de Águilas, Jorge y Núñez. Participábamos en categoría Open, que es como decir Segunda División (más bien División Amateur). La estrategia (que al final es que cada uno vaya a todo rabo) que utilizamos fue colocar a Jorge - el mejor nadador - en la primera posta y a mi - el mejor corredor - en la última.

De esta forma, para mi la prueba se convierte en una larga parte de expectación (algo más de una hora) donde me dedico a sacar fotos y a irme poniendo cada vez más nervioso. Finalmente salgo a competir tras el relevo de Antonio...



La natación sale regulera, mas que nada porque voy solo y, a diferencia de lo que pueda pensarse, me siento más cómodo en el agua cuantos más metros se nadan. Lo increíble es que entro a nadar con otros dos rivales y a los dos me los cepillo dentro del agua. Cubro los 300 metros de agua (más la carrera a pie desde la zona de relevo hasta el agua) en algo más de 6'.

Con una transición rápida me pongo a dar pedales con otros dos rivales por delante, con una buena bici se que puedo darles caza. La bici tiene un perfil de parque de atracciones con numerosos toboganes en sus 4 kilómetros de ida y su respectiva vuelta. Alcanzo a mis dos competidores antes de lo esperado y sorprendentemente lo hago... ¡Bajando! (Permitidme recordaros que sufro una pequeña crisis sobre la bici en lo que a bajar se refiere por culpa de una hostia terrible hace ya dos meses).

Vuelvo al box en unos 17' y me dispongo a cubrir mi sector predilecto pero, a pesar de que lo cubro con bastante solvencia (soy de los más rápidos de toda la competición y eso que arranco con algo de flato), no me da para alcanzar a nadie, lo cual resulta paradójico si se tiene en cuenta que nadando y en bici he adelantado a 4 personas. 



Al final, nos clasificamos en 13ª posición, lo cual está de putísima madre. Volví a disfrutar de la hostia con este tipo de pruebas y además el fin de semana fue completísimo. 

Esto me dejaba solo ante las dos últimas pruebas de la temporada en Octubre: Málaga y Gijón. Próximamente. 
 

lunes, 30 de septiembre de 2013

Triatlón de Zumaia


Gora Euskadi! Lo pongo bien claro desde la primera línea. Ha sido el lugar donde mejor he competido este año, que está siendo para mí complicado. Las lesiones han aparecido para romper la continuidad en los entrenos y así es muy difícil pillar ese punto de forma que si alcancé el año pasado. Primero una rotura de fibras a finales de Febrero que retrasó mi preparación y mi primer buen triatlón hasta Junio (EcoTrimad) y después una muy inoportuna caída en mi mejor momento de la temporada (principios de Agosto) con luxación de clavícula on the rocks.
El 7 de Septiembre volvía, exactamente dos meses después de mi último Tri en Alcázar de San Juan. En este caso la localidad elegida fue Zumaia, a mitad de camino entre Bilbao y Donosti. Un sitio, resultado aparte, perfecto para practicar triatlón.
Me plantaba allí con menos presión que nunca, consciente que con apenas 2 entrenos de natación y 2 salidas en bici antes de la prueba no podía pretender romper el crono. Llegaba, no obstante, con muy buenos entrenos de carrera a pie, lo que me hacía ser optimista de cara a la última parte de la prueba.
Como era de esperar, la temperatura del agua obligó al uso de neopreno. Primera buena noticia de la prueba. Además, a pesar de que todo el viaje desde Asturias hasta Zumaia (260 km) llueve, justo en Zumaia no lo hace. El cielo está cubierto y hay unos 20ºC de temperatura ambiente, condiciones que se mantienen toda la prueba. Segunda buena noticia. El circuito de bici es muy rápido pero no tiene bajadas técnicas ni peligrosas, lo que dado mi estado actual de cierta desconfianza encima de la bici se convierte en la tercera buena noticia. Y todo esto antes de salir.
Me tomo la salida con mucha calma, salgo de los más retrasados en el agua buscando evitar problemas y, sorprendentemente, consigo nadar  sub14’ en los 750m de prueba. Cuando paso por debajo del reloj y observo este tiempo mi motivación se multiplica por 10 en un momento. En un perfecto estado de forma poco hubiese mejorado (lo cual, analizado fríamente no sé si es bueno o malo…).
Cojo la bici con ganas pero aún con ese punto de prudencia que marca mi estado de forma, sabiendo que tengo que dejarme fuerzas para el segmento de carrera, que es al único que llego con confianza. Es una de las bicis más divertidas y rápidas de mi vida. Me sumerjo en un grupo de unos 12 triatletas, donde vamos dando relevos de forma continua permitiéndonos completar este segmento a casi 40km/h de media. Y lo mejor es que me bajo con unas sensaciones fenomenales a correr.
Salgo a correr justo por delante del primer clasificado… me está doblando en un circuito de 2.5km, pero suena bien la frase... ¿O no? El caso es que salgo con tanta fuerza que le cuesta muchísimo doblarme (apenas en su cuarto kilómetro consigue abrir brecha). Mi primera vuelta es muy buena pero es en la segunda donde recupero sensaciones que creía perdidas… adelanto unos 40 rivales antes de cruzar la meta en 18’16’’ y un total de 1h06’.
Grandes noticias antes de la prueba y de la hostia después, no puedo más que reafirmarme en mi frase inicial: Gora Euskadi!

lunes, 23 de septiembre de 2013

Carrera de las Lagunas de Villafranca


Agosto debería haber sido el mes del olímpico de Tarragona y del sprint de Estepona, pero por culpa de una señora caída en bici preparando el primero, se convirtió en el de la Carrera de las Lagunas de Villafranca, ya que por suerte pude seguir practicando atletismo durante este mes de baja.
A la carrera llegaba con ganas, pero con poco más. No llegué a tiempo de participar en el triatlón de Estepona, pero si en la segunda parte: La Feria de Málaga. Una gran semana en compañía de grandes, pero evidentemente de poca preparación física y con una clara repercusión en esta carrera.

Aun así, salí ambicioso desde el primer kilómetro… demasiado ambicioso. Cuando llevo recorridos 4 de los 9 kilómetros de la prueba se acabó la gasolina. Más allá de la humedad y el calor reinante que también hacen lo suyo, los 5 kilómetros restantes paso auténticas penas para superarlos, para acabar con un tiempo final de 36:00, a unos finalmente muy dignos 4’ el kilómetro.



Apenas 5 días después recibí la estupenda noticia de poder volver a nadar, lo que me permitía estar en uno de los triatlones que más me apetecían de la temporada: Zumaia el 7 de Septiembre.

martes, 3 de septiembre de 2013

(Triatló) Duatló de Andorra

Dos semanas después de Alcázar de San Juan y tras unas vacaciones en Portugal, me planté en Andorra para revivir el que había sido mi mejor triatlón la temporada anterior. En esta ocasión me acompañaba una importante expedición del C.T.O.A. además de mi compi de atletismo Benet (que pretendía debutar en triatlón) y Damián, el externo que acabó por vapulearnos a todos.

De camino hacia Andorra nos llega la mala noticia: el agua está demasiado fría y la prueba se convierte en un duatlón. Pésima gestión de los organizadores que avisan de esta situación cuando todos los competidores que venimos de más allá de Cataluña estamos ya en ruta. Evidentemente, uno no se chupa más de 600 kilómetros para hacer un duatlón. Además de todos aquellos que alquilaron un neopreno al garantizarles el jueves que se celebraría la natación. En fin, deja bastante que desear y lo que consiguen es plantearte el volver... una pena, porque es una prueba preciosa.

Como ya estamos allí, el sitio es una delicia y además somos un grupo muy grande, pues el fin de semana termina por resultar muy entretenido, pero todos seguimos con la huella del triatlón fallido, especialmente Benet que venía con espíritu de debut.

Finalmente el domingo tomamos la salida en una prueba que además está planteada al revés de lo que suele ser normal (primero la carrera corta y la larga al final) y en donde la bici pasa de ser todo bajada a tener una subida muy considerable... De arranque me sitúo cerca de Benet, pero le dejo irse pues sé que está más fuerte que yo. Hago un primer sector con mucha cabeza, pues sé lo que queda por delante. Salgo de boxes junto con Benet y Godoy, este último se me va unos metros que ya no le recupero hasta meta. La subida al puerto es mala, me siento flojo de piernas y no encuentro la postura para subir a gusto... a ratos sentado, otros ratos de pie... La bajada va mejor, llevo soltura y me la conozco del año pasado, sé que se puede arriesgar en determinados tramos.


En el último sector a pie, llega un momento que tengo cerca a Godoy, pero acuso el ritmo fuerte que llevo y me ataca el del mazo, así que finalmente llego con lo justo, solito y disfrutando de una llegada entre los 20 primeros de la prueba (el 19º para ser exactos).


Enhorabuena a Benet por su fenomenal debut, espero que pronto puedas debutar de verdad en triatlón.

jueves, 15 de agosto de 2013

Triatlón de Alcázar 2013

Sigo con un ritmo bajo de relatos, pero poco a poco intentaré dejar todo escrito por aquí. De momento vuelvo al 7 de Julio, una semana después del olímpico de Donosti, donde repetí mi experiencia del 2012 en Alcázar de San Juan.

En este caso me acerqué con mi socio del C.T.O.A. Jorge, que ya es la tercera persona que conozco en esto del triatlón con alguna vinculación con Alcázar y/o sus alrededores.

De la carrera... se trataba de mi primer triatlón del año sin neopreno y creo que noté la diferencia, además venía con el chip donostiarra todavía puesto y creo que fui demasiado conservador al principio, pero un apretón después de la última boya me permite mejorar alguna posición. Otra vez me cuestan mucho los primeros metros en el agua... evidentemente debo calentar más y mejor antes.

La bici la conozco bien y sé que los primeros kilómetros hay que saber sufrir para encontrar un buen grupo que te permita guardar fuerzas para llegar fresco a la carrera a pie. Esto es precisamente lo que hago, durante los primeros 5 kilómetros me pongo a rueda de otros dos triatletas que llevan bastante más gas que yo (no fui capaz de dar un puñetero relevo, iba con el gancho) y así pasamos dos grupos bastante numerosos pero con un ritmo bajo. Al final, poco antes de llegar a Quero contactamos con un grupo bastante grande y que se mueve rápido, y con este grupo llegaré hasta la transición de Alcázar.

Me bajo a correr en prácticamente el mismo tiempo que el año anterior, pero mientras que el año pasado tuve bastante fuerza y completé una gran carrera a pie, este año simplemente corro bien. Es la mejor de la temporada en distancia Sprint (ese sub-40 de Donosti será difícil de superar) pero es imposible no compararla con la del año anterior. En los últimos 500 metros consigo adelantar a mi socio, que había hecho un pruebón y me puso las cosas realmente difíciles.


Creo que venía bastante trillado de Donosti, así que considero que la prueba se dio bastante bien. Quizás hacía demasiado calor en la carrera a pie, y es algo que a mi me saca bastante de punto, pero en definitiva puedo ponerlo del lado de los buenos triatlones de la temporada.

Próximo sermón:Andorra.