lunes, 9 de abril de 2012

Duatlón de Rivas

El pasado sábado 31 de Marzo disputé el Campeonato de Madrid de Duatlón en Rivas. Era mi tercer duatlón y si, a la tercera fue la vencida. Sigue habiendo aspectos que debo mejorar, especialmente a nivel técnico, pero  en lo puramente físico realicé una gran prueba en las dos disciplinas.

La prueba arrancaba a las tres de la tarde. Un horario totalmente incomprensible y que parece pensado para putear al personal. La primera carrera a pie sale muy bien (17'15'' en 5k) pero sigo corriendo algo "acojonado". Me explico. Algunos compañeros de equipo que "comparten" ritmos conmigo en los entrenos, luego me meten casi un minuto en carrera. Y esto no se debe a que yo me pase en los entrenamientos, se debe a que me quedo corto en competición por miedo a pegar un bajón en la bici.

En la bicicleta encuentro las sensaciones que no tenía ni en Casa de Campo ni en El Pinar, pero pierdo aproximadamente un minuto con un grupo de unos 50-60 duatletas, lo que habría hecho la prueba perfecta. Lo que me consuela es que me descuelgo de este grupo - con los que ruedo unos 8-9 kilómetros de los 20 totales - por culpa de salir mal en dos giros con la bici (técnica) y no por falta de fuelle. El problema es que si pierdes un grupo ya no lo recuperas.

Las transiciones mal también (técnica again). Las dos, pero especialmente desastrosa la segunda, donde no soy capaz de descalzarme antes del box. Empiezo a correr los últimos 2500 metros y las piernas me lanzan avisos de "como sigas así nosotras no te seguimos" pero al cabo de 200-300 metros pasa la crisis y puedo terminar fuerte adelantando a unos 10 duatletas para terminar con 1h02'19''.

Buena prueba, en principio mi último duatlón de la temporada. Ahora a preparar los triatlones, el plato fuerte y el objetivo principal de la temporada. El primero de ellos Fuente Álamo, el 28 de Abril.

Como cierre, no quiero dejar de remarcar cosas que empiezan a ser demasiado habituales y que tocan las narices. Los precios. No puede ser que un Campeonato de Madrid cueste 25 €, por hacer una hora de prueba. Es lo mismo que pagué en el Raid de Toledo por pasarme más de 6 horas compitiendo. Con pruebas de kayak, rápel, escalada y por medio de la ciudad de Toledo. Y no era campeonato de nada. En los años que dediqué al atletismo por ningún campeonato pagué un duro.

Los recorridos. Una cosa es un circuito mixto como en el Pinar de San José, que hasta se agradece pisar un poco de tierra, y otra es un circuito con guijarros tamaño bola de billar, peligroso de pelotas por caídas y a efectos de lesiones musculares pues el pie no agarra.

Las clasificaciones. El valor de las clasificaciones en du-triatlón es altísimo. Empiezo a estar ya harto de clasificaciones con todos los registros mal tomados o sin tomar, directamente. Coño, por los precios que se pagan que menos que una clasificación con sus parciales, en que veas cuanto pierdes en las transiciones. Con el chip se hacen auténticos desastres, pero ya si no lo llevas... las clasificaciones de este Duatlón de Rivas parecen, directamente, inventadas.




martes, 27 de marzo de 2012

Raid "Desafío Toledo"

Siempre me ha encantado la película "Amanece que no es poco", estandarte del humor absurdo en España. Lo que nunca pensé es verme algún día dentro de la película. Pues bien, este último sábado Jorge y yo fuimos los secundarios de lujo.

¿El escenario? La Ferretería Marín, situada a escasos metros de la salida del Raid "Desafio Toledo" que da título a esta entrada, pero que queda en segundo plano frente a la Sra. de Marín. El caso es que a este Raid, aunque sólo fuese porque era en Toledo y no en Madrid a 5 minutos de mi casa, lo habíamos preparado mejor. Sin duda, la principal mejora, más allá de comida y bebida, era tener un portamapas decente y no un cacho cartón pegado a una manguera. Pero nos faltaba una pieza. Un esparrago de unos 10 cm para unir el portamapas con el manillar de la bici. Y aquí empezó el festival de la Sra. de Marín.

Resulta más fácil (y divertido) contarlo que escribirlo, así que si cuando nos veamos queréis una historieta cachonda entre cervezas, ya sabéis que pedir. Esto amigos, si yo fuese una mujer, se llama calientapollas. Pero nuestra amiga ferretera, necesitaría un post solo para ella y entonces el título sería un engaño. Al final, el Sr. Marín con una intervención gloriosa de 1€ de coste nos pone en competición.

Empezamos corriendo Benet y yo, y lo primero que encaramos es el Kayak. Mal, la verdad, entre que las canoas que facilitan son una basura y no sabemos remar bien vuelvo a bajarme con calambres y encima cubierto de mierda, pues la baliza está situada en un fangal. Cabrea bastante estar en buena forma e ir toda la competición tocado por una mala postura remando. Lo positivo, es que a partir de ahí todo son buenas noticias y diversión, que es a lo que venimos que coño.

Benet es un figura con la brújula y yo me dejo llevar. Cometemos algunos errores, el principal es empeñarnos en 3-4 ocasiones en seguir el curso del Tajo bajando a su nivel, y encontrándonos con que la única manera de continuar es remontando el río a nado... otra vez pa'rriba. Toledo, que no es conocido precisamente por sus llanos te va cocinando los cuadriceps a fuego lento. Hacemos rápel y escalada, donde perdemos más tiempo esperando que compitiendo, y finalmente nos metemos en el casco antiguo a la búsqueda de unas 6 balizas. Aquí perdemos mucho tiempo también, pero es que estos árabes hicieron unas calles que cágate lorito. Te metes por una que lleva la dirección que quieres y de repente cambia bruscamente a la derecha, como España.

Al final, algo más de 3h45' pero los 18 puntos conseguidos. A eso de las 16h, arrancamos Nuñez y yo con las bicis. Debo reconocer que esta etapa era la que más miedo me daba. Tenía más que dudas de nuestra capacidad para orientarnos sin Jorge. Pero la dificultad de esta prueba está en los kilómetros y no en la capacidad orientativa, así que salvamos mejor que bien esta etapa, en torno a 2h15'. La brújula de nuevo hizo de colgante. A nivel de eficacia esta etapa es la mejor, Nuñez y yo no dejamos de "tirarnos triples" en decidir la dirección a tomar y entran todos. Jaycee Carroll y Navarro al ataque.

Esta etapa nos deja con 27 puntos de 28 posibles. A nivel físico el Kayak sigue ahí dando por culo y me hace sufrir en los desniveles, pero en el llano me deja en paz. Un poquito de deshidratación pero hubiese pagado por estas sensaciones en Madrid. Llego con fuerzas para seguir todo el Raid.

Aproximadamente a las 18h20 salen mis dos compañeros a la última etapa, un mixto de BTT y orientación a pie. Parece poco tiempo para conseguir los 16 puntos que restan. Yo me quedo estirando y comiendo, cuando Eva se da cuenta de que Antonio se ha dejado las zapatillas para correr. Luego me enteraré de que además Jorge se hace un esguince de tobillo. Me hubiera encantado estar allí para ver a un cojo y a un bailarín de claqué buscando balizas. Eso si, clavan la llegada (limitada a 8 horas) en 7h59'49''. Cracks.

Puesto 17º de 32. Cabeza de Ratón. Es un buen resultado, teniendo en cuenta que el resultado habitual (10º) queda a 3 puntos, que con una mejor gestión del tiempo y sin percances se habría alcanzado bien. Después de una ducha merecida y unas migas que levantan a un muerto, volvemos a Madrid.

Termino esta larga entrada, pero es que 10 horas dan para mucho y eso que no he contado la historia de la Sra. de Marín y su espárrago 3/8", agradeciendo a Eva Urogallo su ayuda. A Harpo, agradecerle que no se comiese nuestra pasta.



Próxima semana: Rivas, Campeonato de Madrid de Duatlón.




lunes, 19 de marzo de 2012

XXXIII Carrera del Agua

A diferencia del año pasado donde en esta misma carrera lo pasé fatal, este año he podido disfrutar muchísimo corriendo. ¿La diferencia? Este año acudí como liebre de 40' para ayudar a los corredores que quisiesen bajar de esa marca.

En realidad poco hay que reseñar de la prueba, cuando uno disfruta tanto corriendo en ese ritmo en que se están haciendo kilómetros de calidad sin llegar a sufrir pues las batallitas sobran. Objetivo cumplido con 39'50'' y quedé con tan buenas sensaciones que al llegar a casa cogí la bicicleta para hacerme unos kilómetros de más.

Lo único que me apetece comentar por frustrante, es la actitud de algunas personas que "supuestamente" quieren bajar de 40' y al final se quedan sin hacerlo porque piensan que las liebres de la organización estamos para putear o algo parecido e ignoran nuestros ritmos por completo. Cuando uno va bien, tiene tiempo de observar a la gente y darse cuenta de las idas y venidas de corredores que al final se quedaban sin premio.

El sábado el Raid de Toledo, en donde se verá si mi estado de forma es el que creo.

viernes, 9 de marzo de 2012

Duatlón del Pinar de San José

Este pasado domingo me fui para el Barrio de La Peseta para competir en mi segundo duatlón. El perfil era para hacer una mejor prueba que en la Casa de Campo, además habían pasado 15 días. Para este me acompañaba mi socio, más experimentado que yo en estas pruebas: Don Óscar Hidalgo Lledó.

Salimos puntuales a encarar los primeros 5 kilómetros en los que me encuentro bien, mejor que en Casa de Campo y el último kilómetro me dejo caer un poco (Óscar se me va aquí) para completar los 5 km en algo menos de 18 minutos. A partir de aquí el calvario.

Cojo la bici y escucho un "clonc" pero no noto nada raro así que tiro. Desde el principio parece que no voy sobre la bici. No es que parezca, es que no voy nada. Soy incapaz de mover el plato grande y tengo que tirar con desarrollos ridículos y sufriendo. No consigo coger ritmo ni bajando. Por fin, dejo la bicicleta con algún "clonc" más.

Creo que no voy a ir en lo físico, pero en cuanto vuelvo a correr, vuelvo a sentirme bien y termino salvando los muebles con un gran último parcial, poco por encima de los 9 minutos. Al final, como puede verse en la imagen, 1h12'05''.


Ahora, como en las películas de intriga, al final se cuenta la verdad. Todo lo que he contado hasta ahora sobre la bici es lo que yo viví y lo que yo sentía. Pero al ir a coger la bicicleta a boxes: ¡Sorpresa! La rueda de atrás de la bicicleta esta suelta. La cubierta se ha deformado de rozar lo que me ha provocado ir frenado toda la prueba. La cadena, a la basura. Nunca me había alegrado tanto de que la bici estuviese jodida. La explicación es peor económicamente, pero en lo anímico es la hostia.

Otro paso adelante, este psicológicamente es brutal, acabar (y nada mal, apenas a un par de minutos de Óscar por ejemplo) en estas condiciones, después de comerme la cabeza durante toda la prueba de ciclismo de lo mal que estaba, pues evidentemente es positivo. Aunque el resultado objetivamente, es malo.

Próxima parada: Raid de Aventura en Toledo con mis compadres Benet y Nuñez, esta vez sin conocer el terreno...

lunes, 20 de febrero de 2012

XXI Duatlón Villa de Madrid

Bien sobre los dos pies, mal sobre las dos ruedas. Es la mejor y más breve forma de definir mi debut en el mundo del Duatlón.

La motivación en este caso era, precisamente, debutar. Como toma de contacto ha sido una carrera perfecta, de la que saco muchas conclusiones:

1. La gente sale a correr el primer sector de carrera a pie (5000 metros) como si después no hubiese que "cascarse" casi 24k de bici y otros 2500 metros de carrera. Yo salgo lo más conservador posible, sin caer en la dejadez, y marco 18'15'' en esos primeros 5k. Puesto 132 de 428. Impresionante la gente. Si hubiese corrido el 5000 a machete a lo mejor hubiese conseguido hacer 17' "pelaos" y así solo hubiese conseguido estar entre los 50 primeros.

2. En la bici he estado mal. No tanto en tiempo, que también, como en sensaciones de no ir nada. Hay que entrenar más, si la gente zumba corriendo... en bici me pasaron algunos que me parecía que yo fuese de cicloturista. Aún así, muy constante con las tres vueltas casi iguales. Puesto 283 con 47'59''.

3. Las transiciones para no haber ensayado nada en absoluto, bien, en la media.

4. La mejor noticia, última carrera a pie. 9'36'' y puesto 106, aunque en este caso con haber bajado 10 segundos ya hubiese sido de los 50 mejores. Apenas noté durante 100-200 metros los efectos de la transición de bici a pie.



En resumen, fui claramente conservador y mejorando con la bici para próximas carreras estaré más arriba sin ninguna duda.

martes, 7 de febrero de 2012

Mirador del Fito

O Asturias como terapia de recuperación. En plena ola de frío, en Asturias tuvimos el sábado una tregua en forma de 6º y sin excesivo viento. Así que aproveché para atacar otra de esas subidas que marcan la Vuelta a España en su paso por Asturias: El Mirador del Fito (o Fitu según los locales). Allí donde Indurain tuvo que echar pie a tierra en la Vuelta del '96.



La ascensión - por su perfil más duro - comienza en Loroñe, a unos 35 kilómetros de mi pueblo. Hasta allí me lo tomo con calma, llevo viento de cara continuamente y la carretera es un sube-baja que no permite comodidades. Poco antes de llegar a Ribadesella me engancha un grupeto de tres ciclistas y continúo con ellos hasta unos 10 kilómetros de la ascensión. Esto me permite ir más protegido del viento y además más distraído durante 10-15 kilómetros.

Como ya he contado por aquí, los cuadriceps me han causado problemas todo el mes de Enero, y durante la aproximación a Loroñe dichas molestias se reproducen. Aún así, la mentalización es similar a la de Lagos y se centra en llegar arriba, tratándose de un puerto más corto aunque, como puede verse en el perfil, muy constante.



Lo bueno de tirar hacia arriba es que rompo a sudar y el hecho de que empiece a nevar me pasa un tanto desapercibido. Pronto encuentro el ritmo perfecto y debo decir que llego a la cima sin excesivos problemas y bastante más sobrado de lo que podría esperar, de ahí que siempre que coja la bici en Asturias me recarga la autoestima al 100%.

jueves, 2 de febrero de 2012

Cross de Rivas

Oficialmente se trata de mi segunda prueba en 2012, aunque ni a esta ni la anterior - Cross de la Universidad Europea - les doy una consideración de competición, ya que ambas las realicé como entrenamientos.

Ha sido Enero un mes dificil en general, y deportivamente también. Las piernas no están acompañando y entrenar con este frio no facilita las cosas. En el agua, donde en Diciembre todo era la hostia en Enero y lo que va de Febrero, todavía estoy esperando un entreno en el que tenga buenas sensaciones. En este sentido, estoy tranquilo, he cambiado demasiadas cosas de mi técnica nadando. En realidad, debería decir que tengo una técnica nueva, que he cambiado todo lo que hacía antes. Así pues, paciencia, tengo confianza en esta nueva técnica, a pesar de que hasta ahora solo consigo cansarme más que antes con una mejora en velocidad mínima.

En la bici, es dificil juzgar, hace demasiado frio como para comparar con otros momentos. Me está costando pedalear, los cuadriceps se cargan en cuanto empiezo a rodar y me noto más flojo que, sin ir muy lejos, Noviembre-Diciembre.

Corriendo, es por donde viene el optimismo, pues habiéndolo dejado un poco de lado es la disciplina que más resultado sigue dando. En el Cross de la Europea ya fui capaz de mantener el ritmo por debajo de 4' por kilómetro a pesar de haberme zampado hora y media de bicicleta justo antes de la salida.

Este Domingo en Rivas, con 40 kilómetros de bicicleta el dia anterior, volví a sentirme muy pesado desde el principio, pero aún así conseguí terminar fuerte y (esta vez si) imponerme en el sprint final a mis tres acompañantes. Fui 9º en categoría Senior.

Como siempre se ha de buscar lo positivo, debo decir que en un mes en el que las sensaciones en general han sido malas, he conseguido terminar todos los entrenos y en estas dos pruebas de Cross, estar en tiempos más que notables para las sensaciones en carrera.