viernes, 12 de octubre de 2012

Campeonato de España Triatlón Sprint

Hay dias en que las cosas van mal y luego están los días como el de mi último Triatlón en este año 2012, donde volvía a la Casa de Campo madrileña, casi 4 meses después. Físicamente poco que reprocharme. Si, llegué muy quemao, algo que se hizo especialmente notorio en la bicicleta donde fui muy por debajo de mi nivel, pero los problemas de los que hablo ocurrieron todos antes de empezar la prueba.

¿Cuantas cosas pueden salir mal antes de empezar un triatlón? Pensad en ello, seguro que cumplo con muchas de las cosas que se os ocurran. Al final todo se resume en llegar 10 minutos antes de darse la salida, haciendo todo contrarreloj, y por ende, mal. Si hubiese sido en Junio, el daño no hubiese sido tan grande, pero en Octubre no tener esos 5 minutos para ponerme el neopreno marcan esa línea entre el bien y el mal. Salgo del agua con frío, más cansado que nunca, de los últimos clasificados y a unos 2 minutos del pelotón en el que la gente lleva neopreno.

En la bici salgo demasiado empeñado en querer remontar todo lo que he perdido yo solito y lo antes posible. Mi primera vuelta es muy buena y me acerco mucho al pelotón mas grande, pero me he dejado todas las fuerzas y me quedan dos vueltas. A sufrir tocan, y además viendo a ese grupo alejarse poco a poco hasta perderles de vista definitivamente.

Me queda el consuelo de una muy buena carrera a pie donde consigo echar mano a unos diez rivales, y al menos terminar con buenas sensaciones.

Para una entrada entera daría la pésima organización de un Campeonato de España, que debe ser un ejemplo en este sentido, y del que se podría sacar un Manual que podría titular "Como NO organizar un Triatlón". Terrible. En toda la carrera a pie solo existe un punto conflictivo, donde te desviabas a meta o girabas para la segunda vuelta. Pues bien, no había nadie en ese punto, casi estoy en la línea de meta cuando mi cuñado me grita que tengo que dar la vuelta... 150 metros de propina. Lo peor es que si llego a pasar debajo de la línea de meta me hubiesen descalificado...

Con esto pongo fin a una muy buena temporada. Con altibajos, pero con muchos más altos que bajos. Lo principal es que he completado la temporada sin lesiones, y he podido disfrutar de 10 triatlones, 1 triatlón por equipos, 4 duatlones (3 y medio), 2 raids, carreras populares...

Si tuviese que quedarme con una prueba esta temporada diría sin ninguna duda Andorra. Es cierto que fui un cagueta en la bici, pero la fuerza que tuve corriendo... En el lado positivo pongo también Madrid (en Junio), Alcázar de San Juan, Castellón (si, a pesar del K.O), Castro, Valbuena. Fuente Álamo fue especial, pero mi rendimiento en Abril pues dejó mucho que desear.

Todas estas se apuntan y espero poder volver a muchas de ellas, y añadir nuevas pruebas la temporada que viene... joder, llevo apenas 6 días parado y ya tengo mono de volver a empezar...

Quiero cerrar este post y con ello esta temporada agradeciendo a todos los que habéis seguido mis andanzas, bien a través de este blog o bien a pie de calle soportándome. Entiéndase soportándome como lo hacen los ingleses (support).

¡Gracias a todos!

jueves, 4 de octubre de 2012

I Triatlón Cross de Palencia


Esta es la cara que se le queda a uno después de nadar con una temperatura del agua de 13,5 ºC. Esto y ser incapaz de hablar bien por el puñetero frío. Como sería la cosa que de 1900 metros que me iba a tocar nadar en el relevo de este Triatlón de Media Distancia, se quedo en 1200 por seguridad. Los primeros 100 metros de esta prueba son sin duda los momentos más duros de esta temporada. La cara duele, y no de ser tan guapo... Entrar en calor es una bendición y a partir de ahí prueba de natación estándar de temporada 2012, esto es, muy bien (relativo a mi nivel, claro está).

Mis dos compañeros relevistas eran Quique - bici - y Jorge - carrera a pie, que siendo sinceros eran los que se tenían que comer la tostada pero bien. Yo estuve 22 minutos en competición, por las 4 horas de Quique y los 77 minutos de Jorge. Los dos lo hicieron de puta madre, pero especial mención a Quique que cuando creía acabar le "clavaron" 12 kilómetros más hasta completar 102 kilómetros encima de las dos ruedas... o de una, porque encima pinchó a unos 15 km de meta.


Va a parecer que Jorge se paseó, es la sensación que dio por esa clase que tiene el muy perro, que se cascó 20 kilómetros en 1h17' en una prueba "contrarreloj", ya que le tocó ir solo toda ella.


Al final, fuimos 11º por equipos, que sinceramente, es lo de menos. Lo de más, el día tan cojonudo que pasamos, incluyendo la noche anterior en el Hostal de Los Cinco Pringaos y la satisfacción de ver a Benet cruzando la meta, con lo que remataba un esfuerzo colectivo de casi 6 horas.

Y esto me deja a mi a unos días vista de (por fin) el final de esta temporada, donde rendiremos visita otra vez al Cerro de Garabitas y al Lago, para competir en el Campeonato de España de la categoría Sprint, con la misma ilusión que aquel lejano mes de Abril en Fuente Álamo.

P.D: Last but not least, gracias a Prado "Ireland" y Gloria "la del Mini" por los ánimos y la galería multimedia. Así da gusto competir.


sábado, 29 de septiembre de 2012

III Triatlón Bodegas Valbuena de Duero

Cinco semanas después de mi último Triatlón en Figueras - de recuerdo agridulce - volvía al Triatlón de cara a preparar la última gran cita de la Temporada, el Campeonato de España de Triatlón Sprint el próximo 6 de Octubre.

El lugar elegido era Valbuena de Duero, un pueblo en mitad de los viñedos y de las principales bodegas vinícolas de la cuenca del Duero, cerca de Valladolid. Se trataba de una prueba pequeña, con apenas 100 participantes en categoría masculina y 6 en femenina. De la centena de tíos que allí nos plantamos debo decir que se veía muy poca "morralla", poco relleno, pocos paquetes vaya. Lo que un 22 de Septiembre en mitad de la ancha Castilla supongo que pasa por ser normal.

La natación se desarrollaba, como no podía ser de otra forma, en el Rio Duero. A diferencia del Tajo, con el que tengo una historia de odio-odio, el Duero no puso ninguna dificultad adicional a las que ya pongo yo de mi parte cuando me tiro a nadar. La salida, aunque seamos pocos participantes, se realiza en una zona muy estrecha del río, con lo que la colección de hostias los primeros 50-100 metros está servida. A partir de aquí, nado bastante bien, en la línea de toda la temporada. Lo que me llama la atención de la actual temporada es que cuando mejor me he sentido nadando en los triatlones olímpicos, con el doble de distancia. Y es que tardo bastante en entrar en calor en el agua, y cuando lo hago (en distancia Sprint) me quedan pocos metros ya que disputar.

Salgo 43º del agua a unos 3' del primero. Hace algo más de un año en la Casa de Campo salía a casi 7' de cabeza de carrera. ¿Necesito mejorar aún? Es evidente. Pero que me quiten lo bailao, a este ritmo de mejora (que evidentemente bajará) el año que viene salgo primero del agua...

Transición Nadar-Bici

La bici me sorprende ya que esperando un circuito llano, nos meten un puertecito de 2,5 kilómetros (por 2 vueltas) con unas rampas finales que rozarán el 7-8 %. La pena de la bici, como siempre, es el llano donde a mis habituales problemas debo juntar que he dejado montado el Compact lo que no me permite moverme igual que los mejores. Al final me bajo después de haber ganado unos 15 puestos, entre los 30 primeros de la prueba, gracias a esos 5 kilómetros de puerto que me sientan de lujo.

La carrera me permite auparme hasta la 19ª posición final, haciendo el 4º mejor parcial de la prueba. Y esto en un día regulero de mis patas y sobre todo de mi tripa. La prueba comenzaba a las 16,30h de la tarde pero los preparativos te obligaban a estar liado mucho antes, con lo que mi estómago que ha recibido alimento por última vez a las 12 de la mañana, cuando estoy corriendo pasadas las 17,30h empieza a protestar. Y no es una protesta pacífica. Además el circuito a pie no permite lujos, es un continuo sube y baja "pestoso" con alguna zona en que si no frenas te puedes ir de cabeza al río.

En definitiva, estupendo triatlón para volver a la competición tras algo más de un mes de "descanso". Estuve muy sólido en las tres disciplinas, yendo toda la prueba de menos a más. Hoy vuelta a la misma zona para la disputa mañana del TriCross Media Distancia de Palencia por relevos con mis compadres de Cero Grados. A mi me tocará la primera posta de 1900 metros nadando. Y justo dentro de una semana vuelta a la Casa de Campo para cerrar la temporada 2012.

jueves, 13 de septiembre de 2012

DuCross Nocturno Alcorcón

La bici de montaña no me quiere. Y no se lo reprocho. Yo tampoco le he demostrado ningún afecto a lo largo de la temporada. En Boadilla, allá por finales de Junio ya se manifestó este poco "feeling", que diría Pep. Antes de empezar a competir reventó su rueda trasera en un clara declaración de intenciones. Tras arreglarla, me tiró dos veces y sacó la cadena otras tantas. Desde entonces permanecía abandonada en un triste, oscuro y húmedo sótano mientras su prima lejana de carretera disfrutaba junto a mí de las pruebas de verano. Durante ese tiempo gestó su venganza...

Y el sábado pasado en Alcorcón llegó su oportunidad, y vaya que tardó mucho en cobrársela. Exactamente dos kilómetros. Tras un primer sector de carrera (4,5k) a pie perfecto, con ritmo alto, buena zancada y mejores sensaciones, conseguí salir a dar pedales con mi enemiga íntima en 3ª posición. Me permito hasta soñar durante unos minutos en que me mantengo con los 6-7 duatletas en cabeza de carrera...

... de repente pierdo tracción, cada pedalada es un infierno y caigo hasta la 20ª posición en cuestión de un minuto. Lo ha hecho otra vez. Y ha aprendido de errores pasados. Esta vez ha esperado a pincharse en carrera y no antes como en Boadilla. No tengo forma de seguir, así que emprendo el camino de vuelta... con ella a rastras. Me parece que hasta oigo como se ríe la hija de la gran puta...



Si algún niño está leyendo esto, hacedme caso, decid no a las bicicletas de montaña.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Jitu'l Escarandi


Aprovechando este fin de semana sin competiciones, recuperé mi "tradición" - de un año de antigüedad - de trepar los puertos asturianos más exigentes.

En este caso el Jitu'l Escarandi, una cima situada a unos 3 kilómetros del pueblo de Sotres, en plenos Picos de Europa. Se trata de una subida relativamente desconocida, nunca se ha incluido en ninguna gran vuelta. Lo cual resulta extraño, pues se trata de un puerto ideal, con una longitud idónea (15 km) y desniveles de hasta el 23%, como puede verse en el perfil:




Hasta Poncebos (base de la subida), son unos 35 km desde mi pueblo. Entre medias el Alto de la Robellada, típica tachuela incómoda para romper a sudar con 5 km al 5,4% de pendiente media y con máximas del 7%. Durante todo el camino hasta el inicio de la subida me acompaña Gabino, que se quedó apenas a 2 km de conseguir coronar el puerto por problemas físicos.

La ruta es una pasada, discurre de manera constante por desfiladeros acojonantes. Empiezo a subir y enseguida sé que llevo un día estupendo. Las piernas responden muy bien, pero yo me guardo para el final de la subida que es donde viene lo duro. La primera parte del puerto - hasta Tielve - es la clase de subida que me va como anillo al dedo. Muchas herraduras, cambios de ritmo, curvas... Me siento muy cómodo y disfruto sobre la bici, algo que sinceramente no esperaba visto el perfil.



La segunda parte, de Tielve a Sotres, te permite una tregua, aunque sigues subiendo lo haces de forma más tendida y puedes recuperar. La pena es que el paisaje en esta zona es algo monótono. Justo un kilómetro antes de llegar a Sotres, empieza lo más duro. A partir de aquí, son 3 kilómetros infernales, con rampas de hasta el 23% con el último kilómetro al 14% de pendiente media, y por un terreno en pésimo estado. El último kilómetro vuelve a permitir un respiro, para acabar coronando tras aproximadamente 1h15' de subida.



La semana que viene el DuCross de Alcorcón.

lunes, 27 de agosto de 2012

I Triatlón de Figueras

Es curioso como un muy buen final hace olvidar una carrera mediocre. Esto es lo que me pasó en mi primer triatlón asturiano (casi-gallego) en Figueras. Me acompañaba, tras su baja en Castro Urdiales, mi socio mas fiel esta temporada: Don Antonio Nuñez, al que a su vez le acompañaba una diarrea de tres pares.


En las entradas invernales de esta temporada, reflejaba mi frustración por haber perdido esa punta de velocidad que tenía en mi época de pistero en los 800 y 1500. Pues bien, si desde principios de Junio ya venía notando una clara mejoría, en Figueras volvió a aparecer esa chispa de los últimos metros.

Un gran sprint final, donde recuperé una desventaja de unos 50 metros en poco más de 300, al compañero del Cidade de Lugo que se cagó en todos mis ancestros, compensó un triatlón que hasta ese momento no me iba a dejar grandes recuerdos. Probablemente, en distancia Sprint, el más flojo desde Fuente Álamo. Creo que la influencia de Castro Urdiales fue definitiva en el desarrollo "cansado" de la carrera.

No me quiero cebar con la organización de la prueba, pero lo de no incluir un avituallamiento a la mitad del recorrido a pie en una carrera a casi 30º que se desarrolla a orillas del mar... Es una pena que no haya estado a la altura de su entorno, que es una puta maravilla... nada me gustaría más que decir que el año que viene volveré, pero no lo tengo nada claro. Lo mejor llega al consultar las clasificaciones el día siguiente. Resulta que al triatleta que batí al sprint llegó 34" detrás mía... lo que hace pensar en como se confeccionaron las clasificaciones. Eso, o mi condición de extraterrestre.

La organización facilitó los parciales, pero partiendo de lo comentado al final del párrafo anterior, como para fiarse...

La natación sale regular. Hasta la primera boya voy cansadísimo, con dolor en los brazos desde los primeros metros. A partir de ahí, mejor. Pero en los últimos metros me enzarzo con otro competidor que no hace más que entorpecerme la trayectoria y me dejo unos segundos. Pero lo peor llega al pisar la playa, donde soy absolutamente incapaz de quitarme el neopreno que se ha enganchado. Pierdo un tiempo próximo - si no más - al minuto en poder deshacerme del puñetero.



Esto me hace salir algo cruzado a la bici, lo que juntado a la torpeza de otro triatleta (incapaz de subirse a la bici sin recorrer en diagonal toda la carretera), casi me provoca una caída antes de ponerme siquiera a pedalear. El circuito de bici es corto y bonito. Son 5 vueltas en las que voy saltando de grupo en grupo, hasta doblar a Nuñez en mi última vuelta para bajarme a correr de manera algo accidentada...



En la carrera a pie empiezo bien, con fuerza y adelantando de forma constante competidores, hasta aproximadamente el km.3 donde la falta de agua en un ambiente muy húmedo y caluroso me pega una buena hostia. Voy algo tocado durante 1500 metros. Aquí pierdo la oportunidad de ser el mejor parcial de carrera a pie, pero entonces llega ese momento "Usain", y todas las cosas que han salido mal se olvidan enseguida.


Ahora toca la época de descanso de competiciones más larga- si quitamos el mes que me tiré en Francia - del verano. Hasta el 8 de Septiembre en Alcorcón en el DuCross nocturno no volveré a competir. Pensaba disputar un triatlón en San Vicente de la Barquera el 1 de Septiembre, pero se ha retrasado a Octubre...

Después de Alcorcón me quedará el fin de semana del 23 de Septiembre, que huele bastante a Rio Duero. Esa será, en principio, la última prueba de la temporada,a falta de que los perdedores del clásico de la Casa de Campo se animen a triatlear por relevos...

martes, 14 de agosto de 2012

Triatlón de Castro Urdiales

Este sábado 11 de Agosto participé en mi segundo Triatlón Olímpico, en el pueblo cántabro de Castro Urdiales. En este caso en el sector de ciclismo se prohibía el "drafting" - ir a rueda - y se recorrían un par de kilómetros mas hasta completar 42.

Mi anterior experiencia con el olímpico en Castellón me había supuesto un K.O en los 10 kilómetros de carrera a pie. En este caso, mantuve mejor el tipo, pero es evidente que esta distancia me sigue pesando y más con el sector ciclista... tremendamente exigente.

El día, perfecto. Unos 25º durante toda la competición y nublándose durante la carrera a pie. El agua, lo justo de fría para poder usar neopreno sin pasar el frío de Andorra. Los boxes, cerquita de todo, de forma que las transiciones son cortas, aunque en la T1 se hubiese agradecido algo mas de distancia para sacarse el neopreno más tranquilo.





Natación: 27'07". Puesto 179 de 349.

Mejor todavía que en Castellón, al tratarse de un circuito a una sola vuelta se me hace más cómodo. Voy rodeado en todo momento de triatletas pero nado sin problemas - salvo los 200 primeros metros que con 350 tíos en el agua es inevitable. 

Salgo con menos de 8' perdidos respecto a los mejores, lo que para el que escribe es un éxito de la hostia en 1500 metros de natación. Quitarse el neopreno y a dar pedales...

Ciclismo: 1h27'23". Puesto 233 de 349.

Evidentemente no es mi prueba. Me canso mucho, no acabo de disfrutar - salvo la subida al puerto de Hoyomenor, que es donde me suelto un poco - y no encuentro la postura adecuada, especialmente a partir del kilómetro 30.

Lo más lamentable ocurre cuando me adelanta un grupo de 20 tíos dando relevos. La decepción que me llevo es terrible. En ese momento debemos de ir en el puesto 200 de la prueba, y los payasos dedicándose a hacer trampas... por más que lo pienso, no entiendo a estos tristes que van a uno de los pocos triatlones olímpicos sin "drafting" a hacer trampas. Lo mejor es que luego presumirán de su gesta.

Aunque cabreado, yo sigo a lo mío. A partir del kilómetro 35 me entra el flato que me acompañará todo lo que queda de competición. Llego a Castro Urdiales con un retraso ya de unos 25' con los primeros puestos. Definitivamente esto de la contrarreloj no es lo mío.


Carrera a Pie: 42'32". Puesto 87 de 349.

Es una carrera floja otra vez, si. Pero supone un paso adelante muy importante respecto a Castellón, que es con lo que debía compararme. Allí conseguía correr a durísimas penas, y aquí todo se debió a problemas respiratorios. A seguir trabajando para conseguir igualar mi rendimiento en la distancia "Sprint", donde ya corro los 5k al ritmo de una carrera a pie normal, y proponerme bajar de los 40' en mi próximo reto... ya en 2013.



Se trata de un sector con altibajos, fases en que llego a correr por debajo de 4' el kilómetro y otras en las que coqueteo con los 5' por kilómetro. Al final, llego con fuerza para adelantar a un rival más y poco más...


Tiempo Total: 2h37'02". Puesto 173 de 349.

Lo mejor de los dos triatlones olímpicos disputados hasta ahora ha sido el rendimiento en el agua. Cierto es que se trata de la primera de las tres pruebas y es difícil salir "cascao" de aquí, pero aún así y dado que hace menos de un año no sabía nadar...

Lo peor de Castro en particular, ha sido el pésimo rendimiento en el llano que tengo, reforzado por el conservadurismo con el que encaré el sector, pensando en bajarme a correr con más fuerzas. 

La carrera a pie, sigue dejándome el gesto torcido, pero comparados con los 47' de Castellón, estos 42' de Castro son un zancadón al frente. La clave, creo, está en mejorar mi rendimiento en bici para llegar con más fuerzas a la carrera.

A partir de ahora, solo me quedan triatlones en distancia "Sprint", que son a día de hoy los "míos". El primero este mismo sábado en Figueras, que será también el primero en tierra Astur.

Gracias a los Abagy Tarno por su compañía y ánimos, rematado por una galería de fotos de lo más completa.